No hay dos sin tres…

07.12.14

No hay dos sin tres…

Si bien se tuvo que llegar a la instancia de "balotaje", la fórmula frenteamplista Tabaré Vázquez-Raúl Sendíc logró imponerse en las elecciones presidenciales, el pasado 30 de noviembre. Se estira, de esta forma, la continuidad en el gobierno a tres períodos consecutivos.

La segunda vuelta de las elecciones presidenciales arrojaron un resultado del 53,6% para la fórmula del Frente Amplio (FA) Tabaré Vázquez-Raúl Sendíc y un 41,4% para Luis Lacalle Pou-Jorge Larrañaga del Partido Nacional (PN), lo que se puede traducir en 1.226.105 de votos contra 939.074 o en la victoria del FA en doce de los diecinueve departamentos que componen Uruguay.

Tras conocerse los resultados, el mandatario electo se dirigió a los miles de uruguayos que lo esperaban sobre la avenida 18 de julio y prometió "el máximo de esfuerzo, de inteligencia, de los deseos de trabajar y de cumplir hasta el último punto y la última coma del programa de la fuerza política que los uruguayos eligieron como el libro de conducción del próximo gobierno". Pero, ¿en qué consiste ese mapa de ruta?

Luego de los flashes y los festejos tras la victoria obtenida por la alianza de centro izquierda, con la calma que trae el paso de los días, es posible comenzar a avizorar lo que será el futuro gobierno, que -cabe destacar- contará con mayoría parlamentaria.

Si bien los primeros objetivos que se trazó el Frente Amplio cuando asumió su primera presidencia en 2005 -entre los que se destacaban bajar la desocupación, aumentar la inclusión social y ampliar el gasto público en salud y educación- se han logrado con creces; ya transcurridos diez años de gobierno y con miras a cinco más de mandato… es momento de subir la vara.

En el corto plazo hay siete proyectos de ley que están en una o en otra de las dos cámaras legislativas a la espera del correspondiente pronunciamiento parlamentario. Entre éstos se destaca el proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, que fue aprobado con más de 180 artículos en la Cámara Baja pero fue revisado en el Senado, donde se establecieron cambios en su redacción. Ahora deberá volver a Diputados para su sanción definitiva. Allí se prevé que tanto el oficialismo como su proyecto político tengan una de las primeras pruebas de fuego.

Por su parte, otro tema que deberá ser abordado por el próximo gobierno frenteamplista es el de la tierra. Si bien en estos diez años se ha mejorado la calidad de vida de los trabajadores rurales mediante la sanción del decreto 216/012 en donde se establecen regulaciones sobre las retribuciones de servicios y las condiciones mínimas de la vivienda rural, todavía no se ha atacado el tema de fondo que es la propiedad de la tierra. Uruguay sigue teniendo una de las mayores tazas de concentración de la tierra en Sudamérica. El aumento en la renta sobre la misma o la ley de ordenamiento territorial y desarrollo sostenible, entre otras acciones gubernamentales, no han resuelto esta trama que lleva siglos en el país. Esta situación toma mayor gravitación si uno observa que el próximo vicepresidente de Uruguay será Raúl Sendíc, hijo del dirigente tupamaro y líder fundador del sindicato UTAA (Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas) que tenía por lema, “la tierra no se negocia, se toma”. El vicepresidente electo debe cargar con el compromiso de su apellido. 

Luego del 30 de noviembre los actores ya fueron elegidos, las problemáticas están impuestas, solo resta saber como se resolverán y si se respetará o no la opinión del pueblo que los avaló con el sufragio.