El plebiscito como acuerdo colectivo de convivencia

18.10.16

El plebiscito como acuerdo colectivo de convivencia

Las elecciones del 2 de octubre en Colombia, que buscaban la refrendación por parte del constituyente primario del"Acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera" firmado entre el Gobierno Colombiano presidido por Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia- Ejercito del Pueblo (FARC-EP), y cuyo resultado imprevisto ha dejado a todo el país en un limbo jurídico, político, social y económico, resultan incomprensibles no solo para los colombianos y colombianas sino para la comunidad internacional.

En principio la pregunta básica era por qué si el presidente tenía la potestad de firmar el Acuerdo, decidió ponerlo a refrendación por parte de la sociedad colombiana. Ante esto la respuesta obedece a una necesidad práctica basada en el proceso histórico colombiano a partir de las experiencias de los intentos de procesos de paz anteriores.

La medida acordada en la mesa de diálogo de La Habana, fue considerada como mecanismo de legitimación de este proceso y así mismo, como una acción que no solo involucraba a los representantes o autoridades de cada uno de los sectores enfrentados, sino a la totalidad de la ciudadanía colombiana, es decir buscabaser un acuerdo entre la sociedad Colombiana y las FARC-EP. (para quienes deseen ampliar la explicación les recomiendo el video de la investigadora Diana Güiza para CLACSO TV).

Las FARC-EP deben su existencia a un largo conflicto en Colombia por la participación política y la distribución y uso de los recursos, principalmente la tierra, que durante el siglo XIX enfrentó de manera armada a los dos partidos políticos existentes, el liberal y el conservador, la transformación económica sufrida en Colombia durante el siglo XX permitió el desarrollo de la industria dando lugar al crecimiento de la clase obrera y con ello a reclamos por parte de los trabajadores que desarrollaron procesos organizativos políticos fuera de los partidos tradicionales y que permitieron la aparición de nuevas fuerzas políticas ligadas a las ideas comunistas, socialistas y populistas,  lideradas estás últimas por el caudillo liberal Jorge Eliecer Gaitán, quien fue asesinado el 9 de abril de 1948, hecho que aumentó el conflicto armado entre conservadores y liberales quienes ante el terror desatado terminaron por acordar la participación conjunta en el gobierno, por medio de un acuerdo de alternancia política denominado Frente Nacional. Este acuerdo garantizó la participación política de liberales y conservadores, pero cerró el espectro a otros procesos organizativos y partidarios que tenían reclamos propios y dejó sin resolver el problema de la distribución de la tierra.

 Los procesos organizativos que habían surgido en los sectores campesinos, se siguieron desarrollando y buscaron modelos alternativos guiados por las ideas comunistas, el desarrollo de estos procesos fue visto como amenaza por los lideres conservadores y como resultado el presidente conservador Guillermo León Valencia ordenó exterminar a sangre y fuego estos enclaves cuyos sobrevivientes dieron origen a las FARC . (Más info) y (Más info)

A partir de ahí la confrontación armada con las FARC  ha llevado a varios intentos de negociación, siendo siempre el punto de debate la ampliación de la participación política y la reforma agraria.

En 1981 el presidente liberal Julio Cesar Turbay buscó iniciar un diálogo con las FARC a la vez que decretó el Estado de sitio como mecanismo de control de los procesos políticos y reclamos sociales, que desde el punto de la política exterior estaba articulado con el plan Cóndor liderado por Estados Unidos, el llamado del presidente no fue atendido por las FARC y la intención de diálogo no se concreto.

En 1982 el presidente conservador Belisario Betancur, desarrolló un proceso de paz con las guerrillas colombianas que incluyó a las FARC, el  resultado del  proceso fue ladesmovilización y la apertura de la participación política dando surgimiento a partidos como la Unión Patriótica que articulaba diversos sectores de izquierda y algunos liberales, la UP tuvo gran acogida en amplios sectores de la sociedad y alcanzaron por medio de las urnas cargos públicos y de representación, sin embargo, sus simpatizantes y líderes fueron asesinados por la extrema derecha, de esta manera las FARC rompen el diálogo y se rearman. (más info)

 

En 1988 el gobierno liberal de Virgilio Barco intento hacer un acercamiento de paz con las FARC, sin embargo, el asesinato selectivo de líderes sociales e integrantes de la UP por parte de los grupos paramilitares impidió el diálogo y llevó al recrudecimiento de las acciones militares por parte de las FARC llegando al punto de atentar contra el Ministro de Defensa General Manuel Jaime Guerrero Paz, el gobierno de Barco lanza la Operación militar Centauro contra las FARC, lo que llevó a un cierre del diálogo.

 

En 1990 con el gobierno del liberal Cesar Gaviria, quien había sido Ministro de Gobierno de Barco, continúa la ofensiva militar y en diciembre se realiza el ataque militar a Casa Verde que bombardeó la sede del secretariado de las FARC, en marzo de 1991 el gobierno retoma el diálogo con los principales grupos guerrilleros, el Ejercito de Liberación Nacional (ELN), el Ejército Popular de Liberación (EPL) y las FARC, los cuales se agruparon en una coalición a la que llamaron Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar. El 26 de enero de 1992 el ex ministro Argelino Duran Quintero, fue secuestrado por el EPL como mecanismo de presión en los diálogos, el 16 de marzo debido a las condiciones del secuestro muere en cautiverio de un ataque cardiaco y los diálogos se suspenden.

 

En 1999 se inicia un nuevo proceso con el gobierno del presidente conservador Andrés Pastrana, se establece una zona de despeje al sur oriente del país, el diálogo se realizó en medio del combate, las exigencias de las FARC de luchar contra el paramilitarismo e investigar a los militares involucrados en estos grupos armados no es aceptaday debido al secuestro por parte de las FARC del congresista Jorge Eduardo Gechen, el gobierno rompe el diálogo.

 En virtud de todos estos intentos frustrados el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC-EP, consideraron que el Acuerdo de paz no era una cuestión entre las dos partes, sino que el logro del cese del uso de las armas como mecanismo de confrontación política, debía ser una cuestión que involucrara a la sociedad en su conjunto como resultado de un nuevo acuerdo cívico de convivencia en Colombia.

 

 

Denis Rojas, Socióloga. CLACSO – UCES, Argentina

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