Cuba y los Derechos Humanos: politización y realidad

26.12.18

Cuba y los Derechos Humanos: politización y realidad

La situación de los derechos humanos en Cuba continúa siendo un tema escabroso y difícil de abordar.

La situación de los derechos humanos en Cuba continúa siendo un tema escabroso y difícil de abordar. La mayoría de los informes y estudios hechos sobre el tema, tanto por académicos y/o organismos internacionales, demuestran el alto grado de politización que ha rodeado la temática al centrar el análisis, recurrentemente, en las supuestas violaciones de los derechos humanos de primera generación por parte del gobierno revolucionario, como los derechos civiles, democráticos y políticos. Por su parte, en defensa de tales críticas, la dirigencia política cubana ha destacado su histórico compromiso con los derechos humanos, resaltando los logros alcanzados en aquellos derechos de segunda generación, como la igualdad, el derecho a la educación, al trabajo y la salud, etc., dándole a la sociedad cubana las mismas oportunidades para desarrollar una vida digna.

Muchos de los argumentos esgrimidos por el gobierno de Cuba a la hora de hacer frente a sus críticos internos como a los externos exceden de veracidad, si tenemos en cuenta el progreso que, en la esfera de la educación, cultura y salud, experimentó la sociedad cubana desde 1959.Para 1958 Cuba tenía, por ejemplo, un millón de analfabetos absolutos -lo que equivalía al 23,6 por ciento de la población mayor de 10 años-, más de un millón de semianalfabetos y seiscientos mil niños sin escuelas.

Hoy, cuando la Revolución cubana cumplirá el próximo enero 60 años de su triunfo, asistimos a una Cuba diferente. Según informes de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Cuba continúa siendo un referente mundial al invertir cerca del 13 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en educación, lo que se traduce en un Índice en el Desarrollo de la Educación de 0.983, ubicando a la isla caribeña en el primer lugar de la lista de países de América Latina y el Caribe. Dichas estadísticas demuestran que la educación del pueblo cubano fue una prioridad invariable del gobierno, a lo que se puede sumar que el país ostenta una tasa de alfabetización del 99,8 por ciento, la más baja de Latinoamérica, y una tasa de escolarización de un 99,7 de los alumnos, todos con educación gratuita. El acceso a un sistema de salud gratuito y de calidad es otro de los derechos que disfruta el pueblo cubano desde hace más de seis décadas. La Organización Mundial de la Salud reconoce que el país posee un sistema de salud con cobertura universal y asistencial gratuito, con un promedio de 89,1 médicos por 10 mil habitantes, lo que se ha plasmado en un aumento significativo en la esperanza de vida al nacer, con un gasto de 11 por ciento del PIB en salud.

Asimismo, el país continua reafirmando su histórico compromiso por velar por estos y otros derechos humanos a partir del estricto cumplimiento, por ejemplo, de la Declaración de los Derechos del Niño, la paridad de género en los trabajos y en la política – el 53 por ciento de miembros elegidos del Parlamento cubano son mujeres-, la lucha contra la discriminación racial, entre otros. Sin embargo, las particularidades del sistema político cubano de “partido único”es considerado, a los ojos de organismos internacionales y/o ONG, como un dispositivo político que viola importantes derechos civiles y políticos como la libre expresión, la participación directa en la política, la alternancia del poder, entre otros. Unido a esto, el surgimiento y desarrollo de organizaciones civiles ideológicamente contrarias al Partido Comunista de Cuba (PCC) provocaron una fuerte politización de la cuestión.

Más allá de los probados vínculos que existen entre las organizaciones civiles –la llamada Disidencia– y el gobierno de los Estados Unidos, el cual históricamente ha intentado instalar una agenda de cambios políticos a partir de la reivindicación de los derechos políticos en la sociedad cubana, lo cierto es que La Habana mantiene una política férrea que impide cualquier tipo de manifestación partidista, académica y/o artística que atente contra el status quo político impuesto desde 1959. Informes de Amnistía Internacional, Human RightWatch, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, así como de algunas ONG cubanas no reconocidas por el gobierno que trabajan en la promoción y defensa de los derechos humanos, como la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacionaly Unión Patriótica de Cuba -la organización cubana que aglutina  a la mayoría de las organizaciones disidentes- coinciden que en el país persisten restricciones a los derechos políticos, de asociación, a la libertad de expresión y de difusión de pensamiento, además de que subsisten, a pesar de los cambios en las leyes migratorias, restricciones a la libertad de movimiento, las cuales se aplican puntualmente a los llamados “activistas opositores”. Según sus informes, durante 2017 se registraron cerca de 5155 detenciones arbitrarias, un poco menos que las 9940 del 2016.

Lastimosamente, el tema de los derechos humanos en Cuba está permeado de una fuerte politización. El acceso a un sistema de salud y educación de calidad, sobre todo, se constituyen en el centro del discurso político de la dirigencia cubana, la cual no reconoce las falencias e infracciones que, siguiendo los cánones que ofrece la democracia liberal, se dan en el plano político y civil. Por su parte, la Disidencia, que no ha logrado un verdadero respaldo del pueblo de Cuba, carece de un programa autónomo y genuino de promoción y defensa de los derechos humanos y persigue imponer una agenda “post-castrista”, objetivo principal del Gobierno de los Estados Unidos. El apoyo económico que recibe del país del norte expone las verdaderas intenciones de dicho grupo pues, por más de 26 veces consecutivas, Estados Unidos ha sido condenado por la Asamblea General de las Naciones Unidas como el principal violador de los derechos humanos del pueblo de Cuba al mantener el bloqueo económico, comercial y financiero a la Isla impuesto desde 1961.

* Investigador del Grupo de Estudios sobre Centroamérica (IEALC/UBA) y becario de CONICET en la Universidad Nacional de La Plata.

Publicado en : https://www.nodal.am/2018/12/los-derechos-humanos-en-nicaragua-y-cuba/