CARTA DE LULA ANTE EL SEGUNDO TURNO DE LAS ELECCIONES 2018

26.10.18

CARTA DE LULA ANTE EL SEGUNDO TURNO DE LAS ELECCIONES 2018

La siguiente carta fue escrita por Lula da Silva desde el encierro, ante la inminencia de la segunda vuelta electoral en la cual participaran el candidato del PT, Fernando Haddad enfrentándose al neofascista Jair Bolsonaro, quien resultara ganador en la primera vuelta.

Su versión original se encuentra publicada en la página del PT y en portugués:http://www.pt.org.br/carta-de-lula-sobre-o-segundo-turno-das-eleicoes-2018/

La traducción fue realizada por el Prof. Franco Lucietto.   

Mis amigos y amigas,

Llegamos al final de las elecciones frente a la amenaza de un enorme retroceso para el país, la democracia y nuestra gente tan sufrida. Es el momento de unir al pueblo, los demócratas, todos y todas en torno a la candidatura de Fernando Haddad, para retomar el proyecto de desarrollo con inclusión social y defender la opción de Brasil por la democracia.

Por más de 40 años recorrí este país buscando encender la esperanza en el corazón de nuestro pueblo. Siempre enfrentamos al preconcepto, la mentira y hasta la violencia, y asimismo, conseguimos construir una profunda relación de confianza con los trabajadores, con las personas más humildes, con los sectores más responsables de la sociedad brasilera.

Fue por el camino del diálogo y por el despertar de la conciencia ciudadana que llegamos a la presidencia de la República en 2002 para transformar el país. El pueblo sabe y la historia va a registrar lo que hicimos, juntos, para vencer al hambre, superar la miseria, generar empleos, valorizar los salarios, crear oportunidades, abrir escuelas y universidades para los jóvenes, defender la soberanía nacional y hacer de Brasil un país respetado en todo el mundo.

Tengo conciencia de que hicimos lo mejor para Brasil y para nuestro pueblo, pero sé que eso contradijo intereses poderosos dentro y fuera del país. Por eso intentan destruir nuestra imagen, reescribir la historia, borrar la memoria del pueblo. Pero no lo van a conseguir.

Para derrumbar al gobierno de la presidenta Dilma Rousseff en 2016, juntaron todas las fuerzas de la prensa, con la Red Globo al frente, y de sectores parciales de la justicia, para asociar al PT a la corrupción. Fueron horas y horas del Diario Nacional y de todos los noticieros de la Globo intentando decir que la corrupción en Petrobras y en el país habría sido inventada por nosotros.

Escondieron a la sociedad que el Lava Jato y todas las investigaciones solo fueron posibles porque nuestros gobiernos fortalecieron la Contraloría General de la Unión, la Policía Federal, el Ministerio Público y el Judicial. Fue por eso, y por las nuevas leyes que aprobamos en el Congreso, que la suciedad dejó de ser barrida debajo de la alfombra, como siempre sucedió en nuestro país.

A pesar de la persecución que le hicieron al PT, el pueblo continuó confiando en nuestro proyecto, lo que fue comprobado por las investigaciones electorales y por la extraordinaria recepción de nuestras caravanas por Brasil.

Todos saben que fui condenado injustamente, en un proceso arbitrario y sin pruebas, porque sería electo presidente de Brasil en primera vuelta. Y resistimos, lanzando la candidatura del compañero Fernando Haddad, que llegó a la segunda vuelta por el voto del pueblo.

A lo que asistimos desde entonces fue escandaloso, utilizando recursos espurios para impulsar una industria de mentiras y odio contra el PT. Desde donde me encuentro, preso injustamente hace más de seis meses, aguardando que los tribunales hagan finalmente la verdadera  justicia, mi mayor preocupación es el sufrimiento del pueblo, que solo va a aumentar si el candidato de los poderosos y adinerados resulta electo.  Me quedo pensando, todos los días: por qué tanto odio contra el PT.

¿Será que nos odian porque sacamos 36 millones de personas de la miseria y llevamos a 40 millones a la clase media? ¿Porque sacamos al Brasil del mapa del hambre? ¿Porque creamos 20 millones de empleos en blanco, en 12 años, y elevamos el valor del salario mínimo en 74%? ¿Será que nos odian porque fortalecimos el SUS, creamos las UPAS o el SAMU que salvan millares de vidas todos los días? ¿O será que nos odian porque abrimos las puertas de la Universidad para casi 4 millones de alumnos de escuelas públicas, de negros e indígenas? ¿Por qué llevamos la Universidad para 126 ciudades del interior y creamos más de 400 escuelas técnicas para dar oportunidades a los jóvenes de las ciudades donde viven con sus familias?

Tal vez nos odien porque promovimos el mayor ciclo de desarrollo económico con inclusión social, porque multiplicamos el PBI por 5, porque multiplicamos el comercio exterior por 4. Tal vez nos odien porque invertimos en la exploración del pre-sal y transformamos a Petrobras en una de las mayores petroleras del mundo, impulsando nuestra industria naval y la cadena productiva de aceite y gas.
Tal vez odien al PT porque hemos hecho una revolución silenciosa en el Nordeste, llevando agua a quien sufría la sequía, llevando luz a quien vivía en las tinieblas, llevando oportunidades, astilleros, refinerías e industrias para la región. O tal vez porque realizamos el sueño de la casa propia para 3 millones de familias en todo el país, cumpliendo una obligación que los gobiernos anteriores nunca asumieron.

¿Será que odian al PT porque abrimos las puertas del Palacio del Planalto a los pobres, a los negros, a las mujeres, al pueblo LGBTI, a los sin techo, a los sin tierra, a los leprosos, a los marginados (negros), a todos y todas que fueron discriminados y olvidados durante siglos? ¿Será que nos odian porque promovemos el diálogo y la participación social en la definición e implementación de políticas públicas por primera vez en este país? ¿Será que odian al PT porque jamás interferimos en la libertad de prensa y expresión?

Tal vez odien al PT porque nunca antes Brasil fue tan respetado en el mundo, con una política externa que no dialogaba groseramente con Bolivia ni agradablemente con los Estados Unidos. Un país que fue reconocido internacionalmente por haber promovido una vida mejor para su pueblo en absoluta democracia.

¿Será que odian al PT porque creamos los más fuertes instrumentos de combate a la corrupción y de esa manera, dejamos expuestos a quienes pactaron con el desvío de dinero público?

Tengo mucho orgullo del legado que dejamos al país, especialmente del compromiso con la democracia. Nuestro partido nació en la resistencia a la dictadura y la lucha por la redemocratización del país, que tanto sacrificio, tanta sangre y tantas vidas nos costó.

En este momento en que una amenaza fascista es inminente sobre Brasil, quiero llamar a todos y todas las que defienden la democracia a juntarse a nuestro pueblo más sufrido, a los trabajadores de la ciudad y del campo, a la sociedad civil organizada, para defender el estado democrático de derecho.

Si hay divergencias entre nosotros, vamos a enfrentarlas por medio del debate, del argumento, del voto. No tenemos el derecho de abandonar el pacto social de la constitución de 1988. No podemos dejar que la desesperación lleve a Brasil en la dirección de una aventura fascista, como ya vimos suceder en otros países a lo largo de la historia.

En este momento, por encima de todo está el futuro del país, de la democracia y de nuestro pueblo. Es hora de votar a Fernando Haddad, que representa la supervivencia del pacto democrático, sin miedo y sin vacilaciones.

Luiz Inácio Lula da Silva